Mientras estaba sentado meditando sobre las maravillas que se posaban ante sus ojos vio pasar a una mariposa. Era muy bellísima. Tenía un color anaranjado brillante y volaba alegremente entre la hierba; hasta que de pronto se posó en el suelo.
El hombre se quedó dudando si atraparla o no, hasta que se decidió en seguirla. Se levantó sigilosamente de donde estaba sentado y trató de alcanzarla. Pero ésta reaccionó más rápido y se fue fue volando.
Decepcionado el hombre la observó de nuevo. Se empeñó en atraparla, y ¿que pasó? Escapó de nuevo, una y otra vez, hora tras hora, hasta que se resignó en que era imposible atraparla.
Cansado, y frustrado se quedó boca arriba en la hierba, mirando hacia el cielo. No se había percatado que estaba tan hermoso allá arriba.
De pronto, ante sus ojos sobrevolaba la mariposa que tanto había intentado atrapar. Pero no hizo nada; se quedó inmóvil sin mover un dedo. Luego sin previo aviso, aquella criatura de alas brillantes se acercó hasta posarse en su nariz. Éste acercó su mano y la mariposa se posó en ella.
La felicidad no se busca... llega solo cuando estás preparado; cuando Dios se da cuenta que eres una persona agradecida y optimista a pesar de constantes tormentas
Entonces ahí... recién te das cuenta que siempre fuiste feliz.